Ya lo intentaste todo

Y a veces el problema no es tu técnica. No es que tu leche sea «muy acuosa», tus pezones «muy grandes» o que el bebé sea «flojo»: esas creencias generan culpa innecesaria cuando en realidad es un tema de diagnóstico.

Lo que reviso en consulta

Cuando evalúo un caso de «bebé que no agarra», reviso boca (frenillo, paladar), nariz y respiración, la postura del bebé y la historia del embarazo y el parto.

Cuándo buscar ayuda

Si pasan una o dos semanas y sigue doliendo, o el bebé no gana peso, busca a alguien que evalúe boca, nariz, lengua y postura, no solo la técnica.